Aunque el cuerpo cósmico forma parte de la categoría de asteroides potencialmente no es una amenaza ni representa un peligro para nuestro planeta.
“El mundo seguirá girando igual como lo ha venido haciendo hasta ahora, no nos hace falta mas problema que los que tenemos consecuencia de la política internacional de Donald Trump y el sismo en Puerto Rico”, fue el comentario de un ciudadano puertorriqueño resiente en NY cuando escucho hablar del asteroide que se aproximaba a la tierra.

El objeto celeste, de un diámetro de entre 440 y 1.000 metros, pasó a una distancia de 6,21 millones de kilómetros (poco más de 16 veces la distancia entre la Tierra y la Luna) y, aunque está incluido en la categoría de asteroides “potencialmente peligrosos” de la NASA, no representó ninguna amenaza.

Un video de su acercamiento fue publicado por el Proyecto del Telescopio Virtual, observatorio en línea fundado por el astrofísico Gianluca Masi del Observatorio Astronómico Bellatrix en Ceccano, Italia.

El asteroide, de tipo Apolo, fue descubierto el 18 de abril de 1998. En total, se conocen más de 5.000 asteroides de este grupo. De acuerdo con las definiciones de la NASA, los objetos que tienen un tamaño superior a 140 metros de diámetro y se acercan a menos de 7,48 millones de kilómetros a la Tierra pueden ser calificados como “potencialmente peligrosos”.